Complejo Acamán

Un complejo funcional mimetizado con la naturaleza

Nombre: Complejo Acamán
Ubicación: Barrio de San Miguel de Geneto, San Cristóbal de la Laguna

Historia

En los años 70 del siglo XX, emergía a las afueras de San Cristóbal de la Laguna, en concreto, en el barrio de San Miguel de Geneto, “una cabaña en un claro del bosque”, como así definía la revista AV Monografías al complejo Acamán, debido a su encomiable fusión con el paisaje autóctono del municipio. 

Este complejo fue creado por las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús como un centro de Educación Especial, y comenzó con aulas para la pedagogía terapéutica; audición y lenguaje, hasta extender sus servicios a la ideación de una unidad para el daño cerebral adquirido o la promoción de la autonomía personal, entre otros fines. Actualmente, cuenta con ocho recursos al que se sumará un noveno próximamente, el que se trata del recurso convivencial Reconecta2, pionero en Canarias y relacionado con el nombrado daño cerebral adquirido para dar continuidad a la unidad ya inaugurada.

Objetivo del proyecto

En 2019, ante las aspiraciones de crecimiento del complejo y sus funciones, se llevó a cabo la construcción de un aula multiusos que fortalece la filosofía de un proyecto de carácter asistencial, experimentando una expansión constante a lo largo de los últimos años. 

En todo caso, se pretendía que fuera un entorno armónico para el colectivo social al que acoge, potenciando una educación diversa en un enclave que no fuera invasivo, pero sí inclusivo en su estructura. 

De esta manera, las sombras y contrastes con las que se juega en el interior del Complejo Acamán, dotan de vitalidad y aprendizaje a un espacio cuyo objetivo principal es la integración social a través de una herramienta tan trascendental como es la enseñanza. 

Tal es así, que el espacio interior dialoga con el exterior, rodeado de árboles que abrazan y transmiten la tranquilidad, convivencia y fraternidad que requería una arquitectura de estas características. Más aún, cuando actualmente este centro cuenta con tres áreas bien diferenciadas, estas son, un centro de atención diurna, un centro ocupacional y un centro de atención a personas con daño cerebral, por lo que la serenidad y la reunión son las variables que deben sobresalir dentro de la infraestructura que acoge estas actividades.

Desde GlassyDur se tuvieron en cuenta los múltiples usos de este pabellón, siendo un lugar de encuentro y recepción de todo tipo de actividades específicas para pequeños grupos de colectivos vulnerables con diferentes áreas como el área sociosanitaria, de integración laboral o espiritual, cuyo foco de reunión es un vestíbulo de igual armonía que su exterior, con un diseño sencillo, pero a la vez elegante.

Además, otro problema que se presentaba era la combinación entre la rotundidad artificial del hormigón y el entorno autóctono, que gracias al juego de contraste entre luces y sombras, permitió una conciliación entre ambos. 

Esto también se materializó en el vestíbulo interior, donde los alumnos se reúnen, lo que es posible gracias a la cubierta inclinada sobre la que se contrapone la interior, conformando un todo armonioso acorde con el tipo de educación que se imparte.

El particular diseño en “L” del complejo Acamán, obra de Virgilio Gutiérrez, reviste una majestuosa edificación cuyo caparazón es de hormigón. Asimismo, este combina diferentes tonalidades de grises y una textura lograda con el encofrado elaborado con tablas de madera

Por otra parte, la integración de la estructura con la naturaleza es debida a que, tanto en el exterior como el interior del pabellón, se concentran una serie de sombras y contrastes, que son eco del diseño de lamas del que emanan, debido a su funcionalidad de controlar la luz desde donde están colocadas, todo ello con un aspecto acortinado.

El proyecto refleja la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de GlassyDur dotando de utilidad, integración, carácter diverso, de concordia y fraternidad, a un espacio destinado a personas con discapacidad intelectual, y otros sectores especialmente sensibles de la población, para su reinserción en la sociedad. 

Cabe destacar en este sentido la integración del complejo Acamán en la red general de servicios sanitarios y sociales con la colaboración de otros agentes sociales o instituciones afines. 

Además, el complejo Acamán ha supuesto una obra de gran magnitud y un ejemplo vivo de las soluciones constructivas con consciencia medioambiental, que ha sido recogido en la emblemática revista AV Monografías, la que elogia el puente de conciliación entre lo urbano y lo natural de la construcción, con la ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad desde 1999; San Cristóbal de la Laguna.