Nombre: Restaurante Alma Gaia
Ubicación: Maspalomas, Gran Canaria
En el corazón de Maspalomas, al sur de Gran Canaria, se encuentra Restaurante Alma Gaia, un proyecto gastronómico que combina lo mejor de la cocina española con una propuesta de ambiente y diseño únicos.
Este restaurante, creado por su propietario gallego, Lorenzo López, con una fuerte conexión a la tradición vinícola y al producto de calidad, nació de la pasión por la gastronomía, el vino y la experiencia sensorial plena.
Más allá de su cocina de alto nivel, Alma Gaia se concibió como un espacio donde cada visita fuese una experiencia memorable. Con una extensa vinoteca que supera las 300 referencias de vinos nacionales, los fundadores entendieron que el entorno debía estar a la altura de la calidad de su propuesta culinaria.
Para lograrlo, fue necesario transformar una zona sin uso del edificio en un espacio atractivo, funcional y con identidad propia, capaz de transmitir esa misma filosofía de excelencia, carácter y personalidad que define al restaurante.
El objetivo principal era convertir un área desaprovechada en un espacio distintivo y funcional, capaz de combinar estética, confort y durabilidad. Restaurante Alma Gaia buscaba un diseño tematizado que transmitiera la esencia del local, inspirado en la tradición de las bodegas y en la excelencia culinaria, sin comprometer la resistencia de los materiales frente al uso diario intenso propio de un restaurante moderno y exigente.
Además, era fundamental generar una atmósfera acogedora y atractiva para los clientes, que reflejara la personalidad de los propietarios y la calidad de la propuesta gastronómica. Cada superficie, revestimiento y detalle debía integrarse de forma coherente, creando un entorno armonioso, envolvente y memorable.

Convertir un área sin uso en un restaurante temático implicaba afrontar diversos desafíos. Era necesario diseñar un espacio atractivo y cálido, pero también resistente, funcional y fácil de mantener. El proyecto requería materiales capaces de soportar tránsito constante, humedad, limpieza frecuente y el desgaste diario propio de la restauración, manteniendo al mismo tiempo la coherencia estética del concepto original.
Los propietarios depositaron su confianza en GlassyDur para llevar a cabo la tematización completa del restaurante. La aplicación de GlassyDur y StoneDur permitió crear superficies robustas y decorativas que aunaran funcionalidad y diseño. Estos materiales aportaron la versatilidad necesaria para desarrollar revestimientos con carácter propio, detalles cálidos y acabados visuales que refuerzan la identidad del espacio.
Durante la ejecución, cada elemento fue diseñado a medida, cuidando proporciones, texturas y tonalidades. La intervención transformó un espacio vacío en un ambiente acogedor, envolvente y singular, donde el cliente disfruta de una experiencia sensorial completa que integra gastronomía, vino y entorno.
El resultado final es un espacio coherente, funcional y visualmente sólido, en el que la tematización aporta un valor arquitectónico real, más allá de lo meramente decorativo. Restaurante Alma Gaia se consolida así como un referente en su entorno, demostrando cómo la correcta elección de materiales es clave para crear atmósferas duraderas, diferenciadoras y alineadas con los objetivos comerciales del negocio.
La presencia de un alojamiento de cinco estrellas y la gran afluencia de vecinos y turistas exige el mayor cuidado y compromiso con una atmósfera rendida a sus encantos.
Es por ello que la Administración local requería de una sustitución rápida y eficiente de los Bancos de Tosca Natural para causar el menor impacto visual posible a una zona cuyo mimo está condicionado a su carácter sublime.
Más allá de la mejora estética y de la adecuación de los Bancos de Tosca a lo exigido por el Ayuntamiento de Guía de Isora, es en las soluciones constructivas de GlassyDur donde radica el alma de este proyecto.
Pues bien, este caso demuestra la presencia de los materiales arquitectónicos canarios y su ventaja competitiva al ofrecer un coste más reducido debido al mínimo impacto del transporte interinsular.
De igual modo, el sello local se enaltece con una tendencia KM0 en el sector de la construcción y arquitectura al que el destinatario se congratula de contribuir.
Aparte de estos factores de rentabilidad, se pone de relieve la mentada estética singular conseguida gracias a la capacidad de pigmentación y altísima adaptabilidad del hormigón prefabricado de GlassyDur.
Por otra parte, se resalta, como en otros proyectos del Grupo Antonio Afonso, su Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y compromiso con la sostenibilidad y el respeto al entorno con el mantenimiento intacto del paseo de la Jaquita.
Y más en ambientes urbanos como este, donde resulta aún más dificultoso, si cabe, la ejecución de obras con el mínimo perjuicio visual posible.
Toda una realidad, que hace del disfrute de vecinos y turistas.


